Vuelve el terrazo

Las tendencias son impredecibles y, en muchos casos, sorprendentes. Es en este terreno donde debemos aplicar el refrán: “nunca digas de esta agua no beberé”. Y esto es exactamente lo que ha pasado con el terrazo. Un material de los de toda la vida que, desde hace ya algún tiempo, se mantiene en la cúspide de las tendencias del diseño y la decoración.

El terrazo despierta mucha controversia. Hay quienes lo aman y quienes lo odian. Y tiene fácil explicación. Durante los años de la transición se usó para pavimentar la mayor parte de los edificios al ser un material muy asequible y resistente. Un desgaste visual junto con una inevitable asociación a lo barato, han desvalorizado injustamente este material con historia.

“El terrazzo es un material con historia que vuelve para convertirse en un estilo propio del diseño.”  Federico Bergamino – Diseñador de Kave Home.

Siglos de historia

 

Venecia lo vio nacer por allá el S. XV, cuando se aprovechaban los sobrantes del mármol, se mezclaban con arcilla y se pulimentaba todo para obtener una superficie lisa y homogénea. Hoy en día, estos pedazos provienen de piedras y minerales naturales como el granito, el mármol, el cuarzo o trozos de cristal que se mezclan con cemento.

 

Mix up

 

El tamaño de sus fragmentos varía, por lo que podemos ver hipnotizantes composiciones con grano fino, medio, grande o una mezcla de todos. Lo mismo pasa con los colores. Hay innumerables combinaciones y a cuál más fascinante. En sus inicios, lo más común eran los tonos neutros como blancos, negros o grises. Actualmente, no hay nada escrito y podemos encontrar todos los colores imaginables.

 

Terrazzo fever

 

Convive sin ningún tipo de pudor con otros materiales como la madera, el mármol o los metalizados. Pero lo más interesante es ver sus otras aplicaciones que van mucho más allá del suelo. Papel pintado, piezas grandes de mobiliario, objetos de decoración y encimeras se han vestido con esta tendencia y la verdad es que no les queda nada mal. Esta fiebre por el terrazo se ha extendido a otros ámbitos como por ejemplo la moda o la papelería.

 

Lo tiene todo

 

Tenemos en nuestras manos un material genuinamente mediterráneo y natural que ha vuelto con aires renovados y con ganas de transmitir movimiento y vibración a los espacios. Resulta ideal para dar un punto desenfadado ya que es menos clásico que el mármol. Los fragmentos coloridos y geométricos dan mucho juego a la hora de crear interiores con un punto de originalidad. Su gran resistencia a la humedad lo convierte en un material perfecto para baños y cocinas. Y, por si fuera poco, resulta de lo más sostenible ya que parte de su composición proviene de material reciclado, lo que le da un valor añadido.

Y tú, ¿le das una oportunidad al terrazo?